miércoles 4 de noviembre de 2009

Me tomo el atrevimiento...

y sale una prosa.



Mi amada perdida


Que alguien me devuelva mi amada, que alguien me devuelva esa mujer. Que alguien me diga qué caminos ha tomado; qué caballos, montado. Díganme en qué orilla vaga y cuánto cuesta volver a tenerla. Pues, reclamo y pongo queja: que estos días son de tierra; que la vida es un castillo de arena: el viento le dispersa.
Me atropello los cielos y pateo paredes, camino sobre ríos secos y penas negras.

Quiero sus ojos, sus grandes ojos fijos, su pelo de seda y el calor de sus manos; añoro su boca hecha cereza en la mía; extraño sus palabras cuando me alcanzaban, y sus besos cuando.... cuando no hacían más que callarme.

La quiero, la quiero junto a mí. La quiero con su alma, la quiero con su aspecto... La quiero y ante todo, y ante todo: la espero.



Marco Pinta / 04-noviembre-2009 / 00:28hs


viernes 9 de octubre de 2009

Balada para un perro callejero


Transeúnte
que los rumbos te tiñen
y el frio
te despierta las penas.

Compañero...
que me empujas
pero nunca me acorralas,
yo te regalo una balada
y tu sigues mis pisadas.

Amigo
que eres fiel
por una noche

nos volveremos a ver
- quién sabe cuántas veces -
en otros rostros
con nuevos cuerpos
y distintos sabores.

Humano
con huellas animales.
El rocío te viste
y la sed te congela

Callejero
que debo dejarte para
seguir mi camino
y tú
el mismo.


Marco Pinta / 09 - octubre - 2009 / 00:48hs

lunes 10 de agosto de 2009

Dios y mi alma en el bar



No coquetees conmigo
siéntate, te invito a este bar.
yo pago el café, amigo
somos vulgares como el mar.

El mundo siente vértigo
los poetas matan a la soledad
Mira a los que vienen y van
compañero, hermano, no existe paz.

Me miras y gestúas
... esto es lo que hay;
la realidad no está de tu parte
es sólo una hoja
volando en el aire.

Dios y mi alma en el bar
los niños se abrazan, se los ve llorar.
La gente exige cadenas
es mejor olvidar.

Dios y mi alma en el bar
la ciudad es inmensa, pensar
que antes éramos dos y nada más

... y apenas nada mas.



Marco Pinta / 09 - Agosto - 2009 / 03:31hs

lunes 27 de julio de 2009

Extraña sutileza


La vida que me das
no me satisface.
Tus mañanas no me alcanzan
y tu tristeza es mi ave de paso.

Lo que dices no me conmueve
porque me esquivan tus promesas
y cuando yo te engaño
tú duplicas la acción.

Te acuestas con los mismos soldados:
los que batallan en cada guerra.
Te excusas con sermones de paz
yo estoy harto de verte jugar.

Tus palabras
silencio me sugieren
callas cuando todo va a acabar
hablas cada vez que quieres aclarar.

Extraña sutileza
pequeña veracidad;
atacas caminos verdes
y me ahogas en el mar.

Yo dentro de este juego
soy la marioneta...
perfecta marioneta de tu honestidad.
Prueba viviente,
fruto del fruto de la sociedad.


Marco Pinta / 27-julio-2009

sábado 11 de julio de 2009

Entra en mi mundo


Entra en mi mundo
no por las manos
ni a través del viento.

Entra en mi mundo
a través del poder de la palabra
y del valor del silencio.

Entra en mi mundo
no por la mente
sino por la mirada, pariendo sueños
y arropando melodías liberadas.

Entra en mi mundo
y regálame una sonrisa.
En este espacio estrecho
tu y yo somos la misma brisa.

21 - Junio - 2009 / 07:46hs

sábado 20 de junio de 2009

Cuando danzabas



Cuando danzabas,
el verbo se hacia carne.
Los poetas corrían por las calles desérticas
y gritaban hasta morir de frío.

Cuando danzabas,
el mundo se detenía a tus pies
y los gorriones entonaban tu cantata.
Los mudos, hablaban por ti.

Cuando danzabas,
escribían la historia los caídos en guerras
y las mentiras morían en la acera.
Cuando danzabas...

Convivían juntos el amor y la soledad
las clepsidras se congelaban sin pensar.
Lo que era oscuro, rebalsaba de honestidad
la alevosía descaraba su totalidad.

Tus faros guiaban a los amantes
que caían rendidos a tus ojos de almendra.
Cuando danzabas...
la mas cruel trampa era hermandad.

Marco Pinta / 02 - Noviembre - 2008
21-Junio-2009 (arreglos)


lunes 15 de junio de 2009

Añoranza de arena


Te añoro
como he extrañado la vida
en mis épocas de guerra.

Te extraño
las olas se entrelazan con la arena
y nos desnudan la mirada.

Te quiero
amarro los sueños a estos días.
Te sigo
llévame a dónde nacen tus penas.

Quiero ser infiel a mis promesas
y acabar perdido
en estos senderos
que nacen en cada amanecer.

Y aunque nos valga la pena
- mi vida -
al menos por un día
dejemos de nacer y morir en el intento.


Marco Pinta / 15-junio-2009 / 16:27hs


Dedicado, como otros tantos, a mi pequeña Alicia.